Misión Jesuita de San Ignacio Mini (Ruinas)
22 de agosto de 2019
Seguimos con el día 47
Volvemos a la carretera y nos dirigimos a las ruinas de la Misión Jesuita de Santa Ana pero tenemos que desistir porque están haciendo la carretera nueva y está imposible el acceso, así que marchamos hasta San Ignacio. Hacemos la visita. La Misión Jesuita de San Ignacio de Mini, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983, es una buena reconstrucción de lo que fueron las misiones de los jesuitas en el S. XVII para evangelizar a los guaranís (nativos de estas tierras de tiempos de la colonización), quedan los muros de piedra de la casas guaraníes restos de la gran portada de la basílica, casas y el patio de los frailes. De grandes dimensiones vivían unas 4000 personas y eran autosuficientes, los guaraníes aprendieron las técnicas de talla, escribir, alfarería, cultivar, etc. pero los misioneros también aprendieron de ellos a adaptarse a un medio tan hostil como el de la selva en que se encontraban. El museo explicativo no es muy bueno, solo recomendable la gran maqueta del lugar. A destacar la decoración de lo que han llamado gótico guaraní y la piedra utilizada roja con mucho mineral de hierro.
En la actualidad San Ignacio Miní es la mejor conservada de las misiones en territorio argentino. La planta de la misión es la común a la mayoría de las construidas por los jesuitas en la época: alrededor de una plaza central se distribuyen la iglesia, la Casa de los Padres, el cementerio, las viviendas y el cabildo. En la construcción de San Ignacio se empleó la piedra local, el asperón rojo, en grandes piezas. La dimensión de los trabajos ha permitido que, pese a años de deterioro, la mayor parte de los muros siga en pie.
Para pernoctar localizamos un lugar de camping al lado del rio Paraná hay una extensa playa de arena fina y con sombrillas de de paja, nos colocamos al final de la playa sobre una pequeña loma. Nos hacen compañía unos buhitos que no dejan de observarnos desplazándose del palo de las sombrillas al suelo.


