4 a 15 de enero
Han sido dos meses de emociones a flor de piel en España. Volver a celebrar las Navidades con la familia y los amigos tras tres años de ausencia —desde aquel lejano 2018— ha sido el combustible que nuestras almas necesitaban. Reencuentros, abrazos que curan y esa sensación incomparable de sentirse, por un momento, de nuevo en casa. Jesús, como era de esperar, se ha entregado en cuerpo y alma a nuestra gastronomía; entre cocidos, dulces tradicionales, gachas y esos desayunos de café con churros en Aparicio, se trae de vuelta seis kilos de pura felicidad. ¡Y que le quiten lo bailao!
Pero no todo ha sido fiesta; también tocó pasar por «boxes». Las revisiones médicas trajeron noticias agridulces: el colesterol de Jesús ha dado un aviso y sus meniscos han dicho basta con una rotura en ambas rodillas. Fiel a su espíritu, ha decidido esquivar el quirófano y apostar por fortalecerse con ejercicio. A Carmen le han confirmado la osteoporosis, aunque con un horizonte más optimista que el que le pintaron en Brasil; una inyección semestral y el compromiso de no detenerse son su nueva hoja de ruta. Ella, además, ha rescatado uno de sus grandes placeres: nadar. Esas escapadas a la piscina municipal con su hermana Lucía han sido su refugio: “Esos ratitos juntas me han llenado de paz”.
Y de repente, el nudo en la garganta: la despedida. Decimos adiós a las sobremesas que se alargan hasta el infinito, a las risas compartidas con los hermanos y a los paseos nostálgicos por los jardines de Aranjuez. A Jesús le desgarra especialmente dejar a su madre; a sus 96 años, la demencia senil hace que cada visita sea un juego de azar entre el reconocimiento y el olvido. Carmen también siente el vacío, tras más de tres décadas compartiendo la vida bajo el mismo techo.
Día 1.011
El inicio de esta nueva etapa fue un auténtico thriller. Salimos de casa con el tiempo en contra, envueltos en una niebla cerrada y con una parada técnica en el banco para sacar dinero que nos retrasó aún más. Al llegar a casa de Dani y Fany , ¡seguían en el séptimo sueño! Salimos con más de media hora de retraso y los nervios a flor de piel. En el check-in, la primera bofetada: nos exigen un vuelo de salida del país que no teníamos. Improvisación pura: compra de un billete a Bogotá en tiempo récord. Pero la adrenalina no acabó ahí; a punto de subir al tren interno de la terminal, Jesús se da cuenta de que su ordenador no está. Una carrera desesperada hacia seguridad, un alma caritativa que lo había entregado y otra carrera, casi sin aliento, para entrar en el avión con la última llamada. Finalmente, tras escala en Bogotá, Guayaquil nos recibe a las cinco de la tarde con un calor denso y un cielo plomizo.
Días 1.012 a 1.016
Estos últimos días los hemos dedicado a poner a punto a la Merche. Uno de los principales problemas fue la rotura de la tubería del líquido de frenos. Jesús consiguió algunas piezas para repararla y, con la supuesta ayuda de un mecánico —que más bien era un aficionado sin herramientas—, lograron dejarlo todo funcionando. Aprovechamos también para cambiarle las baterías: al llegar, una estaba completamente fundida y la otra no cargaba. Con todo más o menos en orden, empezamos a planear una escapada a las Islas Galápagos. Carmen contactó con su amigo Williams, un capitán de barco que conoció en uno de sus viajes de buceo. Él organiza rutas por las islas, así que coordinamos con él para zarpar en una semana. Pero antes, tenemos que salir de Ecuador con la Merche, ya que está por vencer el plazo de tres meses de permanencia en el país, y volver a entrar en Ecuador.
Pernocta: Guayaquil - Parquin Ecuador Bus Charter
Día 1.013
El Día de Reyes nos regaló un momento de humanidad precioso cuando el gerente del aparcamiento nos invitó a compartir un roscón. Sin embargo, la celebración se tiñó de miedo en un segundo. Lo que creíamos que eran petardos festivos se reveló como la cruda realidad cuando alguien entró gritando: —¡Un tiroteo, un tiroteo! ¡No es pólvora, es un tiroteo de verdad!
El caos se apoderó de la esquina. Un ataque contra el coche blindado de un político terminó con un enfrentamiento a tiros a escasos metros de donde estábamos. Las sirenas y el despliegue policial borraron la paz de la mañana. Ver la muerte tan cerca nos dejó mudos, procesando la intensidad de un viaje que no deja de ponernos a prueba.
Pernocta: Guayaquil - Parquin Ecuador Bus Charter
Día 1.016
Tres días después, emprendimos rumbo hacia la frontera con Perú. La carretera no estaba mal, aunque bastante bacheada, eso sí: poco tráfico, lo cual se agradece. A lo largo del camino, cruzamos enormes plantaciones de plátanos y mangos. Por supuesto, nos detuvimos a comprar: ocho mangos bien maduros por tres dólares. Un manjar.
Comimos en ruta: pollo a la parrilla (buenísimo) y arroz con lentejas (pasable), todo por cinco dólares. Nada mal.
Una vez en la frontera, tras un par de horas de idas y venidas entre oficinas y ventanillas, conseguimos completar la salida de Ecuador y la entrada a Perú. Pero aún no estaba todo resuelto: debíamos avanzar cuatro kilómetros más hasta el puesto fronterizo peruano, donde al día siguiente tramitaríamos la salida de Perú y el reingreso a Ecuador, lo que nos dará otros tres meses para circular con la Merche en territorio ecuatoriano.
Decidimos pernoctar en el estacionamiento junto a la frontera para estar listos y hacer los trámites bien temprano.
Pernocta: Huaquillas, aparcamiento frontera Perú & Ecuador
Día 1.017
Llega el momento de hacer los trámites de salida de Perú y entrada en Ecuador, y nos llevamos un buen susto: nos informan que la permanencia en Ecuador, para nosotros, es de un máximo de 90 días… ¡y ya nos cuentan los días que llevamos! Eso nos deja solo 71 días por delante. La preocupación aumenta cuando pensamos en Merche, que ya lleva 78 días en el país.
Fueron 70 minutos de incertidumbre total. Para colmo, el sistema informático se había caído y nadie podía darnos una respuesta clara. Mientras esperábamos, en nuestras cabezas ya habíamos replanteado el viaje dos o tres veces, por si teníamos que salir por patas.
Finalmente, en la oficina de aduanas nos confirman que a Merche le conceden el mismo tiempo que al conductor: 71 días. ¡Qué alivio! La tensión baja y podemos seguir con nuestro plan de ruta.
Después del susto en la frontera, retomamos camino hacia nuestro siguiente destino: Mangahurco, a unos 200 kilómetros. Allí queremos presenciar un espectáculo natural único: la floración de los Guayacanes. Son árboles que, tras las primeras lluvias de enero, se cubren de flores amarillas intensas durante apenas dos a cinco días. Las flores caen luego al suelo, creando un manto dorado que cubre todo el bosque.
La carretera hacia allí es una serpiente de curvas, con continuas subidas y bajadas, pero por suerte el asfalto está en buenas condiciones. En el camino, hacemos una parada en el Bosque Petrificado de Puyango (GPS: -3.881378, -80.09137). Recorremos el lugar durante una hora y media por una pasarela de madera que atraviesa un bosque lleno de especies nativas. Lo más impresionante son los fragmentos de troncos petrificados que aparecen a lo largo del sendero. Algunos pertenecen a la especie Araucarioxylon, y destaca especialmente un enorme tronco casi completo, tumbado en el suelo, al que llaman «El Gigante».
Con la visita completada, retomamos la ruta y, sobre las cinco de la tarde, llegamos a la localidad de 12 de Diciembre. Momento perfecto para hacer una comida-merienda-cena bien merecida.
Al preguntar a una vecina sobre la floración de los Guayacanes, nos cuenta que en algunos sectores ya hay árboles florecidos, pero las lluvias aún no se han hecho sentir con fuerza. En la zona sur, especialmente en Mangahurco —donde se encuentra la mayor concentración de Guayacanes—, todavía no ha llovido.
El Bosque Petrificado de Puyango contiene un yacimiento de fósiles marinos y adicinalmente existe madera petrificada , su popularidad es mundial por eso se le conoce y se encuentran dentro de la clasificación de los bosques petrificados en el mundo, ubicado en las orillas del río Puyango.
Los impresionantes árboles fosilizados son el centro de atención de la zona, que llegan a tener una edad aproximada de 100 millones de año, es la mayor colección de madera petrificada en el mundo. La especie más grande mide 2 m de diámetro y 15 m de largo. Es el sito ideal para la actividad del senderismo, y aprovechar con la observación de la flora y ver la gran variedad que el lugar posee, como: flora: amancay, bejucos, orquídeas, chaquiro, pastos, ortiga, matico y mortiño. Existe una temperatura que rodea los 22°C.
Pernocta: 12 de Diciembre, junto al lado de la iglesia
Día 1.018
Nos levantamos temprano y nos vamos hacia Mangahurco pasada la población de Pindal, la carretera se convierte en una pista de piedra, polvo y muchas curvas con constantes subidas y bajadas, 60 kilómetros infernales, con mucho calor que tardamos tres horas en recorrer.
Por el camino hemos ido viendo arboles en flor, son grandes, sin hojas y repletos de flores amarillas. Unos kilómetros antes de llegar a Mangahurca vemos a tres personas al lado de un precioso árbol medio tumbado repleto de flores. Paramos y tras charlar con ellos nos dicen que hay muy pocos árboles en flor, que todavía no se esperan lluvias.
Un poco tristes seguimos camino. Llegamos a la plaza para comer algo y nos ratifican que hay muy poca floración, que hay algunos árboles con flores pero muy diseminados, que esperan lluvias para dentro de cinco días donde habrá una explosión de floración y habrá un espectáculo amarillo que cubrirá todo el bosque. Tras comer cabrito nos vamos a una zona de acampada.
Por la noche cae una pequeña llovizna durante un par de horas.
GUAYACANES AMARILLOS: Las calles y bosques de América Latina, desde el sureste de México hasta Venezuela y Ecuador, se han transformado este marzo en un lienzo dorado. El florecimiento masivo del guayacán amarillo (Handroanthus chrysanthus) marca una vez más el clímax de la estación seca, ofreciendo un espectáculo visual que, aunque breve, es vital para el equilibrio de los ecosistemas locales. Un fenómeno de precisión natural: Conocido como el «Árbol Nacional de Venezuela» (donde se le llama araguaney), este gigante de hasta 35 metros de altura tiene una estrategia de supervivencia fascinante. Al perder sus hojas durante la sequía, concentra toda su energía en una explosión de flores acampanadas que duran apenas entre 4 y 7 días. En regiones como Zapotillo, Ecuador, y diversos puntos de Centroamérica, este fenómeno se disparó tras las primeras lluvias ligeras de enero y febrero, alcanzando su pico máximo en marzo. Refugio de biodiversidad y centinela climático: Más allá de su valor estético, el guayacán amarillo es una «isla de recursos» en una época donde el alimento escasea. Sus flores son una fuente masiva de néctar para polinizadores como colibríes, abejas y mariposas. Además, su capacidad para capturar dióxido de carbono y regular la temperatura urbana lo convierte en un aliado crítico contra la crisis climática. Sin embargo, expertos del Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global advierten que las lluvias inusuales durante la época seca están alterando sus patrones de floración. Por ello, desde 2023, estas especies fueron incluidas en el Apéndice II de la CITES para endurecer las regulaciones sobre su comercio, protegiendo así su madera, que es sumamente codiciada por su dureza y resistencia. Un legado que proteger: En México, el guayacán es una especie protegida bajo la NOM-059-SEMARNAT-2010, debido a la sobreexplotación y la pérdida de hábitat. En ciudades como Valledupar (Colombia) y Oaxaca (México), los habitantes han aprendido que ver el «manto amarillo» en el suelo no es señal de muerte, sino el fin de un ciclo que garantiza la vida de las futuras semillas. Cuidar los guayacanes es, en palabras de colectivos ambientales, «proteger la biodiversidad que nos conecta por la vida». Mientras las últimas flores caen este mes, queda el recordatorio de que la naturaleza requiere años de sol y lluvia para regalarnos apenas unos días de este oro vegetal.
Pernocta: Mangahurco - zona de acampada
Día 1.019
Hemos decidido irnos ya que no podemos esperar tantos días, es una pena. Antes de salir preguntamos a la señora que limpia los aseos si la lluvia caída por la noche dará lugar a la floración, nos dice que no que tiene que llover mucho más para que el agua llegue a las raíces y estas liberen la sabia hacia la copa del árbol y este florezca. Salimos de vuelta rumbo a Guayakil donde dejaremos la Merche para volar a las Islas Galápagos. Por el camino vamos a parar en varios lugares donde hay Guayakanes en flor y logramos pasear por un sendero donde hay bastantes, es un espectáculo ver esos grandes árboles con solo flores amarillas, algunos alfombrados de dichas flores y rebaños de cabras comiéndoselas.
Pernocta: Mercadillo, junto al río
Día 1.020
Noche super tranquila y fresca, salimos sin prisa de vuelta, hemos decidido no ir hasta Loja por tanto volvemos por el mismo recorrido,en el mismo pueblo Mercadillo ponemos unos faldones a la Merche, Jesús llevaba mucho tiempo detrás de ellos. Seguimos camino con buen ritmo, la carretera tiene muchas curvas pero es buena, llevamos buena media para llegar a unss termas pero cerca de arenillas de repente una rueda estalla, una explosión potente nos deja sin respiración, la verdad es que la Merche no se movió de la ruta pero el sonido fue tremendo, la rueda está completamente destrozada y ha quedado toda la goma en la carretera, además ha despegado y plegado una chapa protectora y el tubo de la toma de aire de la cindirela. A pocos metros hay una salida y nos colocamos allí para cambiar la rueda, está vez cuesta bastante el cambio.
Pernocta: Carretera E25, Gasolinera Santana Oil
Día 1.021
Despertamos rodeados de polvo fino, ese que se cuela por cada rendija tras el incidente del tubo de aire. Pasamos la mañana desmontando y limpiando a fondo el baño, una tarea ingrata pero necesaria para sentirnos de nuevo en casa. Tras el esfuerzo, Guayaquil nos recibió de nuevo. Un poco de normalidad en el mall y una buena comida para recuperar fuerzas.
Pernocta: Guayaquil - Parquin Ecuador Bus Charter
Día 1.022
El calor es sofocante, pero la emoción nos mantiene en pie. Hoy es día de logística pura: vuelos a Galápagos, reservas, maletas y un cambio de look: Carmen, tijeras en mano, le corta el pelo a Jesús. Estamos listos para el siguiente salto. La aventura continúa.
Pernocta: Guayaquil - Parquin Ecuador Bus Charter


