Días 345 a 373 – Regreso a Chile – Pucón y Nogales (casa de Claudio)

Regreso a Chile – Pucón y Nogales (casa de Claudio)

Días 345 a 351 Pucón

11 a 17 de diciembre

El 14 de diciembre hay un eclipse total de sol en Chile. Tenemos muchas ganas de ver y sentir un hecho astronómico como este, así que volamos a Chile el 11 de diciembre, concretamente a Temuco, cerca de Pucón donde se encuentra la pareja de colombianos Andrea y Jorge con su bebé Madu (pasamos con ellos muchos días juntos en el confinamiento de Lago Ranco). Hemos alquilado un coche en el aeropuerto y lo primero que hacemos es ir a donde se encuentran los colombianos en Villarica. El reencuentro es emocionante y cargado de mucha emoción. Tras contarnos nuestras vivencias de los últimos meses nosotros nos vamos a Pucón donde hemos alquilado una cabaña.

Llega el día del eclipse y es frustrante, todo el día nublado y lloviendo, no podemos ver el sol pero es impresionante ver cómo se va haciendo de noche poco a poco. Son las 13:08 cuando el eclipse alcanza su punto máximo. Un silencio acunado por el rumor de la fina lluvia se rompe por un repentino grupo de aullido de perros. No hemos visto el eclipse de sol pero hemos sentido su magia.

El día 16 nos acercamos a “Los Tres Saltos”. Es una finca privada que tiene un sendero con pasarelas de más o menos un kilómetro que hace un recorrido por la orilla del río y que tiene unas vistas muy bonitas a tres saltos de agua seguidos que vierten sus aguas a una gran poza que da continuidad al río. Pasamos una mañana muy agradable paseando por la zona.

El día 18, Jorge y Andrea nos llevan al aeropuerto para volar a Santiago para desde allí, en un taxi ir a casa de Claudio donde nos espera la familia y la Merche.

Pernoctas en una cabaña en Pucón

Días 352 a 373 Nogales (casa de Claudio)

18 diciembre a 24 de enero

El 18 de diciembre llegamos a casa de Claudio y Ximena. Un reencuentro muy emocionante, los chicos se nos tiran a los brazos y nos transmiten su cariño.

Durante los días que pasamos en Nogales hicimos muchas tareas de reparación y mantenimiento de la Merche, cambiamos las cubiertas de las cuatro ruedas traseras, volvimos a reparar el depósito de agua, cambio de aceite y de filtros y otras pequeñas cosas

Estos días de fiestas navideñas han sido un poco raras ya que en Chile apenas si se celebran.

A los tres días tenemos un grave percance al encender la cocina para desayunar una explosión sorprende a Jesús, el fuego sube por el techo de la Merche y ocupa una gran extensión de la cocina. Jesús sale inmediatamente disparado fuera de la Merche, se dirige a la zona donde se encuentra la botella de butano y cierra la llave. Carmen está desconcertada, no sabe lo que pasa, Jesús sube corriendo a la Merche y apaga con un trapo los restos de fuego que hay en el interior, sobre todo en el interior de los armarios bajos, donde unas esponjas están ardiendo. Por suerte los daños son mínimos. Fue una gran explosión pero la rápida intervención de Jesús evitó males mayores. Una vez recuperada la calma y analizando lo que ha pasado resulta que Jesús cambió la noche anterior la alcachofa que conecta la bombona y ha resultado que esta está estropeada y no reduce la presión de la bombona de butano, por ello el gas salió con toda la presión y provocó la explosión. Jesús se da cuenta de que tiene algunas quemaduras en las manos, le saldrán algunas ampollas. Con el paso de los días vamos viendo la magnitud de la explosión ya que vemos cosas quemadas en zonas alejadas de la cocina.

Día 5 de enero. Después de varios días sin salir, nos vamos con Claudio y Cristóbal a ver las playas que están muy cerca de Nogales. Primero vamos a Horcon una pequeña bahía acabada en un puerto pesquero, pueblo muy turístico bastante sucio por cierto, en la tónica de estos lugares, había muchos puestos de pescado que limpian allí mismo y tiran los desperdicios a las gaviotas, cormoranes, pelícanos que campan a sus anchas entre restos. Al final del pueblo han construido un puente de madera plagado de cintas, lo llaman el puente de los deseos, y un poco más hay un bonito arco en el mar.

A la hora de comer compramos unas empanadas que comemos en la playa y nos vamos a ver otra playita cercana Cau Cau, una bonita cala que tiene un difícil acceso pero merece la pena, arena blanca, olas enormes y bastante limpia.

En la tarde iremos a comprar viveres y volvemos bastante tarde.

Día 374, 25 de enero, parecía que no iba a llegar pero llegó!. Después de la dura despedida salimos de Nogales más tarde de lo que queríamos pero lo suficiente para llegar con hora a Viña del Mar.

Pernoctas al lado de la casa de Claudio en Nogales

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