Cataratas de Iguazú del lado brasileño
Día 57
El guía de la cueva nos contó que los mejores días para visitar cataratas es el lunes ya que no hay tour-operadores pero no nos cuadran los días, decidimos pasar hoy sábado a Brasil, llegamos a Puerto Iguazú y pasamos la aduana tardando un poco y llegamos a un hotel con zona para acampar «Iguassu Eco Hostel» dónde decidimos quedarnos está bien y muy cerca de la entrada al Parque de las Cataratas. Resulta ser un lugar muy bonito y agradable, lleno de pájaros, entre ellos un nido de tucanes pequeños, es un pequeño agujero en un árbol seco que tras notar nuestra presencia salen más de 6 que se posan en las ramas de alrededor o salen volando, son preciosos con colores amarillo rojo, verde y un pico alargado con dibujos. En la noche el bosque se llena de sonidos de selva, estamos en el borde del parque y hay mucha vegetación. Por el lugar rondan los coatís o coatíes «es un animal similar a un mapache pero con un hocico alargado y una cola estilizada en bandas, similar a la de un lémur. Caminan sobre sus pies (plantígrado) y pueden descender de árboles cabeza abajo gracias a sus flexibles articulaciones y sus poderosas garras. Prefieren dormir o descansar en lugares elevados en las copas de los árboles. Viven en grupos de 10 a 20 individuos (normalmente no más de 60), pero los machos son solitarios. Los coatíes llevan vidas tranquilas, y siempre dejan un vigilante como las suricata. Cuando el vigilante emite un sonido como el ladrido de un perro, los coatíes huyen a los matorrales o a las copas de los árboles, aunque algunos se dan vuelta y enfrentan al agresor. Son animales curiosos, que a veces van a las zonas urbanas a robar cosas.»
Preparados, listos…. Llegó el día: CATARATAS DE IGUAZÚ por el lado Brasilero, especial para nosotros porque aquí estuvimos hace 34 años, noviembre de 1985, en nuestro viaje de “luna de miel”, pero también porque este va a ser uno de los lugares más increíbles que vamos a ver en nuestra aventura, esta vez acompañados de nuestra intima amiga Lola.
Nos levantamos temprano para llegar a las 9 h., hora que abren, bueno llegamos un poquito más tarde, el camping en el que estamos está muy bien porque podemos ir caminando hasta la puerta, en solo 10 minutos.
Al mismo tiempo que compramos las entradas adquirimos la excursión en gomón, como llaman ellos a las zodiac. Un autobús nos acerca hasta el inicio del recorrido. El día está un poco nublado y así seguirá durante toda nuestra excursión, esto a Jesús le fastidia ya que la luz será pobre para las fotos, pero es buen fotógrafo y seguro que son magníficas.
Hay gente, pero tampoco es mucha, ni una décima parte que en temporada alta donde nos dicen que se llegan a juntan más de 14.000 personas. Podemos hacer el paseo sin agobios y en algunos sitios sin gente.
El lugar es espectacular, hay pocas palabras que puedan definir tanta belleza. Agua y más agua, cascadas por doquier a cual más bonita y todas tienen un algo que las diferencia.
Las Cataratas del Iguazú son un conjunto de cataratas que se localizan sobre el río Iguazú, en el límite entre la provincia de Misiones y el estado brasileño de Paraná. Están totalmente insertadas en áreas protegidas; el sector de la Argentina se encuentra dentro del parque nacional Iguazú, mientras que el de Brasil se encuentra en el parque nacional do Iguaçu. Fueron elegidas como una de las «Siete maravillas naturales del mundo».
El nombre de las cataratas en español Iguazú y arcaicamente Yguazú, proviene de dos palabras de origen guaraní: la palabra «y» y la palabra «guazú», que en esa lengua quieren decir y= ‘agua’, guazú= ‘grande’, respectivamente es decir Iguazú significa “Agua Grande”
Están formadas por 275 saltos, el 80 % de ellos se ubican del lado argentino. Un espectáculo aparte es su salto de mayor caudal y, con 80 m, también el más alto: la Garganta del Diablo, el cual se puede disfrutar en toda su majestuosidad desde solo 50 m, recorriendo las pasarelas que parten desde Puerto Canoas, al que se llega utilizando el servicio de trenes ecológicos. Por este salto pasa la frontera entre ambos países. Se pueden realizar paseos en lancha bajo los saltos y caminatas por senderos apreciando algunos animales de la selva semitropical.
Desde el lado de Brasil, donde estamos, se ven muy bien las cataratas del lado Argentino pero lo mejor es que prácticamente las puedes tocar, estás tan cerca que acabas empapado del roció que desprenden. Advertidos de ello vamos provistos de chubasqueros.
El área que el visitante puede conocer está constituida por un único circuito de pasarelas que se encuentra de frente a los saltos. Es por eso que se dice que se ven las cataratas de forma panorámica. La vista paisajística que las pasarelas ofrecen es realmente impresionante.
Este circuito de pasarelas mide alrededor de 1.200 metros, con subidas y bajadas que invitan al visitante a caminar una y otra vez hacia distintos puntos desde donde se puede espiar qué pasa en el río y también en la otra orilla, donde se aprecian las distintas pasarelas (lado argentino) que dan la sensación de estar introducidas en las cataratas mismas.
Hacemos las pasarelas y dejamos para el fina la excursión en zodiac que nos acercará aún más al pie de las cataratas.
Tras dos horas alucinando con todos y cada uno de los saltos subimos de nuevo al bus que nos acerca hasta un lugar donde nos recogerá un tren eléctrico para, a través de la selva, bajar hasta el río. Hay una opción de bajar del tren unos 400 metros antes para andar un recorrido muy encorsetado y desnaturalizado con pésimas explicaciones, nosotros optamos por este paseo. Al llegar al embarcadero te ofrecen viaje en seco o mojado, Carmen, ¡como no! hace el mojado, Jesús no puede a causa de las cámaras y además prefiere sacar fotos. El paseo es especial, te suben río arriba hacia las cataratas, como 1 km de aguas bravas, para acercarse lo máximo posible a la derecha de isla de San Martín para ver las caídas de este lado, sobre todo “Tres Hermanas” para después adentrarse cerca a la “Garganta del Diablo”, lugar del río donde comienza todo y el lugar más espectacular. La barca de Carmen llega hasta debajo mismo de las cascadas, nosotros lo podemos ver desde nuestra barca, la barca de Carmen se pierde entre la lluvia provocada por tan inmensa cascada, después nos comentaría que fue una ducha total y un ruido ensordecedor. La vuelta hasta el embarcadero también impresiona por la rapidez, la verdad es que los capitanes manejan increíble.
Jesús y Lola desembarcamos antes que Carmen y podemos ver su cara de susto pero al mismo tiempo de satisfacción y toda ella empapada.
Tras esta magnífica navegación nos vamos a comer a un restaurante al borde del río en la parte de arriba. La vuelta la hacemos andando, no cogemos, perdón, agarramos el bus y subimos sin nadie en el camino, aprovechando al máximo el día, tuvimos que ser de los últimos que salieron ese día.
El día ha sido una delicia, nos vamos a dormir con una sensación de los deberes hechos y con ganas de que llegue el día de la visita a las cataratas del lado argentino.
Día 58
Hoy nos levantamos con el desayuno hecho, el hotel tiene un desayuno bufete por solo 3 euros para los tres y aprovechamos. Jesús hace una excursión en helicóptero para sacar fotos de las cataratas desde el aire y si desde abajo impresionan por la cercanía y la sensación de estar junto a ellas, desde arriba ves su grandeza y sobre todo ves como se rompe el río para mostrar al mundo la belleza de agua y sonido.
Salimos para Argentina pero en el camino encontramos los carteles de la presa de Itaipú y decidimos acercamos, buena decisión pues tienen organizada una visita muy interesante.
La Represa hidroeléctrica de ItaipúLa represa hidroeléctrica de Itaipú (del guaraní, ‘piedra que suena’) es una represa binacional de Paraguay y Brasil, en su frontera sobre el río Paraná. Posee un desnivel de 120 m de caída bruta.
Itaipu nacional ostenta el título de «mayor productora de energía del planeta» con 103.098.366 MWh producidos en el 2016.
La presa es la combinación de estructuras de hormigón, roca y tierra, que sirven para represar el agua y obtener el desnivel de 120 m (la caída bruta nominal) que impulsa la operación de las turbinas. En la parte superior de la presa principal están situadas las 20 tomas por donde el agua inicia su descenso por la tubería de presión hasta la caja espiral, pre-distribuidor y distribuidor hasta accionar y hacer girar la rueda de las 20 turbinas.
Cómo curiosidad: Litaipu presa es como 6 veces la extensión de Aranjuez, todo el municipio, con 180 m de profundidad máxima, para llenarla tan solo necesitaron ¡¡¡¡ 22dias!!!!!!.
Tras la visita continuamos hacia Puerto Iguazú, en Argentina. Localizamos un Camping llamado Costa Ramón, muy bonito, con buenos servicios y con acceso directo al río Paraná
Entrada al Parque Nacional de Iguazú en Brasil
Primer vista de las cataratas y primera foto.


