Península Valdés

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Día 98
Salimos del camping, hacemos compras y nos vamos directamente al El Doradillo, a la playa de las canteras. El doradillo es una zona de playas saliendo de Madryn hacia el golfo, zona protegida de unos 40 km de ripio. Nos vamos a la playa de las canteras porque está más alejada de Madryn y además tiene una zona para caravanas.
Por el camino nos cruzamos con un gran grupo de jinetes ataviados con ropa gaucha. Son una asociación que velan por mantener las tradiciones gauchas.
Ya en las Canteras nos encontramos a la familia de franceses que ya coincidimos con ellos en las Grutas y más caravanas, es fin de semana y puente. Nada más aparcar vemos a lo lejos ballenas pero lo mejor será por la tarde. Llegan con marea alta y se pasean por la orilla playa a unos 50 metros. Hay dos parejas, formadas ambas por madre e hij@. Una de ellas, en la que el pequeño está muy activo e incluso saltando, hace las delicias de todos los que estamos observando. Se pasan las horas saltando, pasamos toda la tarde subiendo y bajando constantemente por la playa siguiendo a las ballenas. Estas se acercan mucho a la orilla, ¡a tan solo 20 metros!, es una maravilla.
Nos vamos a dormir muy contentos de haber visto las primeras ballenas y con ganas de más.
Día 99
Amanece un día con mucho viento y frío, por la noche la temperatura ha bajado hasta los 3º, el mar está muy encrespado. Jesús se levanta con dolor de garganta, está un poco resfriado, se queda en la Merche dándole al ordenador con las fotos y Carmen sale a pasea por la playa viendo alguna que otra ballena un poco lejos.
No fue un día de ballenas pero al anochecer quedaron dos parejas en frente mismo de la caravana y para rematar salió la luna dando reflejos plateados al mar, las ballenas se dan un baño de luna.
Día 100
Hoy amanece despejado y sin aíre, Jesús parece que está mejor. Desayunamos y bajamos a la playa, esta vez hay más de 8 parejas, lejos y cerca de la playa, sacando la cabeza para respirar y algún que otro saltos. Pasamos la mañana siguiendo a las ballenas a lo largo de la costa. Nos llama la atención como la gente va llegando a la playa y en silencio contemplan las ballenas, no se oyen gritos , ni siquiera hablar, tan solo los niños emocionados hablan sin dar voces. También los hay que solo miran la pantalla del móvil para el selfie.
En la tarde se relaja todo y apenas si vemos ballenas.
Las ballenas a que estamos viendo, son la Ballena Franca Austral
Las ballenas son muy importantes para los océanos. Podría decirse que son ingenieras de los ecosistemas porque ayudan, de diversas maneras, a mantener saludable la vida en el mar redistribuyendo nutrientes a través de los océanos en varias direcciones. La ballena franca austral no es una excepción. Pero hoy su hogar en las aguas internacionales del Atlántico Sur enfrenta la amenaza de la pesca industrial. En esta nota te invitamos a conocer más sobre ella y por qué es fundamental proteger los océanos.
10 datos clave sobre la ballena franca austral y por qué es importante proteger su hogar (GREENPEACE)1. Su nombre es Eubalaena australisEs una especie de cetáceo de la familia Balaenidae, propia del Hemisferio Sur (de los 20° a los 60° de latitud en los océanos Pacífico sur, Atlántico sur e Índico sur).2. Es una de las ballenas más grandesSu tamaño promedio es de 13 a 15 metros de largo en el caso de los machos y alrededor de 16 metros en las hembras. Pesan alrededor de 40 toneladas y al nacer ya miden de 3 a 5 metros, desde el hocico hasta la cola.3. Sus famosos callos en la piel funcionan como huellas dactilares: identifican a cada ballena durante toda su vida.Son áreas de piel elevadas, de más de 5 cm de grosor, que aparecen en distintas partes de sus cabezas.4. Son tranquilas, curiosas y bastante lentas para nadar (como máximo de 9 a 11 km/h). Para comunicarse saltan y dan golpes con sus aletas en el agua.5. ¡Viven entre 50 y 100 años!6. En vez de dientes tienen barbas largas, son láminas de queratina que cuelgan del maxilar superior.Esas barbas les permiten alimentarse «por filtro»: abren sus mandíbulas mientras nadan y después las cierran, usan su garganta y su lengua para que el agua vuelva a salir de su boca a través de las barbas, lo que permite que el agua salga mientras capturan las presas.7. Su alimento principal es el krill y peces pequeños.8. Un tercio de todas las ballenas francas del mundo utiliza las bahías protegidas de la Península Valdés, en Argentina, como hábitat de apareamiento y parición entre los meses de mayo y diciembre.9. Estas ballenas pueden llegar a verse en Argentina (Península Valdés), Australia, Sudáfrica, Chile, Uruguay, Tristán de Acuña (dependencia británica de ultramar) y Nueva Zelanda.10. A diferencia de las ballenas francas del Atlántico Norte y del Pacífico Norte (ambas en peligro de extinción), la ballena franca austral pudo recuperarse de siglos de cacería comercial.¿Cómo proteger el hogar de las ballenas?Hoy en día no existe un mecanismo efectivo para la preservación de océanos y áreas que están fuera de las aguas nacionales. Por eso, Greenpeace está pidiendo a los gobiernos del mundo que acuerden un Tratado Oceánico Global fuerte que puede dar protección a la increíble vida de los océanos, y en particular a la de especies migratorias como la ballena franca austral.Con este acuerdo sería posible asegurar que las actividades humanas en los océanos se gestionen de manera efectiva, cuidando que las especies animales tengan una protección integral contra sus impactos, contra el cambio climático y la contaminación.Sumate a nuestra campaña para proteger el hogar de la ballena franca austral.
Día 101
Temprano partimos para Pirámides, quedan unos 25 km de ripio pero muy bonito ya que vamos bordeando las playas. Antes nos espera otra sorpresa, al llegar al final de la playa de las canteras, vemos que hay varias ballenas cerca de la orilla y nos ponemos a observar cuando de repente vemos que un ballenato ¡es blanco!, Pensamos que era una manta, pero noooo, la mamá tampoco era negra, más bien gris con manchas blancas, pero el pequeñ@ era completamente blanco, Moby Dick! No sabemos si será corriente pero nos parece tan especial que lo empezamos a seguir por toda la playa bajando y subiendo de la Merche, la pena es que está bastante alejado de la playa y en un momento comenzó a dar saltos, se podía comprobar efectivamente que era blanc@, alguna peca gris, pero blanco total. Los seguimos por toda la playa de las canteras que tendrá unos 6 km. Al final terminamos en el mismo lugar en que dormimos la noche anterior.
Continuamos el camino de nuevo, terminado el ripio comienza una buena carrera hasta Puerto Pirámides, hace aire, frío y comienza a llover. Pasamos por el control que nos cobran 850 pesos a cada uno por visitar la península. Paramos en el centro de visitantes, bastante moderno con explicación y exposición de la flora y fauna del lugar, comemos allí mismo ya que hay wfi y, por wasap, podemos contactar con los chicos que están preocupados, llevamos 4 días sin dar noticias.
Llegamos a Pirámides tarde, nos metemos en el camping y damos una vuelta por el pueblo, en la oficina de información nos dan buenas noticias ya que nos comunican que podemos ir a las puntas de la península a pesar del ripio y de los kilómetros ya que el terreno está muy bien, así pues decidimos hacerlo.
Día 102
Va a ser un día completo si no fuera porque al final se rompió el depósito de aguas limpias.
Tras llenar el depósito de agua, craso error que pagaríamos por el mal estado de la pista, salimos muy temprano y tomamos e camino a punta del sur, es un poco más largo pero pasa por dos salinas de color rosa que queremos ver. No paramos, el día está muy cerrado y no se aprecia bien el color rosado de las lagunas, seguimos hacia Caleta Valdés. Son unos 40 km bordeando la costa, el paisaje es muy bonito, paramos dos veces deseosos de ver algo tras el acantilado pero se ve poco y es peligroso.
Llegamos a la primera parada, Caleta Valdés. Tiene un puesto de guardaparques, restaurante, servicios y un camino bordeando el acantilado menos abrupto aquí. Tenemos suerte, es época apareamiento del elefante marino. Hay varios arenes que también tienen crías de este año, los grandes machos se imponen a cualquier machito joven intente copular con alguna de sus hembras. Tras un largo rato observándolos vemos como un pequeño macho se acerca a una hembra a la que consigue acoplarse hasta que el despistado macho, dueño del aren, se da cuenta y lo expulsa con una corta lucha a base de golpearse con el hocico en el cuello.
Siguiente parada, mirador de Caleta, es un pequeño paso que abre al mar una nueva península estrecha y alargada de varios km que va de norte a sur. En el extremo sur hay una Lobería bastante grande y… justo cuando llegamos aparecen las orcas, fue rápido y con aviso pues no es fácil distinguirlas, pero allí estaban, 7 espectaculares cazadoras, saliendo en el último momento de la laguna al acecho para cazar algún lobito despistado. Enseguida las perdimos de vista.
Siguiente parada la pingüinera, una pequeña colonia de pingüinos a escasos centímetros de una pasarela de madera que nos acerca a ellos. Están todos medio dormidos e incubando sus huevos, apenas si hay movimiento, tras unos minutos observándolos volvemos al camino para regresar a Puerto Pirámides. Esta vez lo hacemos por el otro camino que es más corto pero a la postre más largo en el tiempo, está mucho peor para la Merche ya que el serrucho (ondulaciones en el terreno creadas por el viento) es mucho más pronunciado. Cuando llevábamos unos 15 km Jesús se da cuenta que hemos roto algo, cae agua por un costado, paramos y vemos que es el depósito de aguas limpias.
Después de 4 horas por fin llegamos al camping casi anochecido y con el disgusto de haber roto el depósito de agua. No teníamos que haber llenado el depósito de agua ya que son 200 litros, 200 kilos en movimientos bruscos que reventaron el depósito. Lección aprendida.
Día 103
Aquí comienza una serie de días arreglando lo que se rompió. Primero sacando el depósito, que costó mucho trabajo porque Jesús lo forro muy bien con un aislante y con la lona pegada para protegerlo de los cantos. Cuando conseguimos descolgar el depósito, descubrimos una raja justo en el borde de abajo, en la unión de la base con el lateral. Sin sacarlo del todo Jesús comenzó a darle la fibra de vidrio y resina que por la posición vertical no estaba quedando bien pegada. No parece que esté quedando bien.
Día 104
Jesús pasa mala noche pensando que no puede quedar una chapuza que no aguante y haya que volver a repara .
Amanece muy despejado y sin frío. Jesús se pone manos a la obra y saca el cajón completamente, le da varias capas de fibra de vidrio y resina, bueno le da más de dos capas para asegurarse. Parece que va quedando muy bien, da otra capa y a la tarde comenzamos a colocarlo. El cajón no es nada pesado pero lo dificultoso es el estrecho hueco que queda. Entra bien el cajón pero luego los tornillos habrá que meterlos y casar varias veces hasta dar con la posición. Se nos hace tarde y no hemos acabado, falta muy poco pero lo dejamos para el día siguiente.
Día 105
Terminamos de colocar el depósito y toca la prueba final, llenarlo. Llenarlo sobretodo porque necesitamos ducharnos, resulta que el camping en el que estamos tiene la caldera averiada y llevamos una semana sin agüita, Jesús tiene el pelo que parece un estropajo, grasa, arena… de rebozarse por el suelo para el arreglo del depósito. Así que toca ducha, cambio de sábanas y comida en restaurante con vistas al mar y sin frío, incluso hay gente bañándose. Jesús pide el salmón blanco pero está bastante mal cocinado. Un buen vino blanco y siesta… Por la tarde lectura y juego de cartas. ¡Ah! Carmen le corta el pelo a Jesús que le queda muy bien, muy cortito.
Día 106
Preparamos la bicis, comida y nos vamos a playa Pardelas. Si miras hacia el mar, la playa está a la izquierda de pirámides, siguiendo la playa, andando y con marea baja se llega, pero vamos por la ruta para tomar, después de unos 6 km, un desvío por una pista de arena y tierra. A pocos kilómetros nos encontramos una gran puerta con candado, decidimos saltarla y continuar, hay varios carteles que indican no seguir, pero como no somos coches seguimos adelante con nuestras bicicletas. Tras varios kilómetros empezamos a divisar grandes dunas y nos topamos con que el camino se corta a causa de la arena, las dunas han tapado la pista. Casi nos damos la vuelta cuando distinguimos otro camino mal trazado que bordea la duna, pasamos ese corto desvío y volvimos a la pista, el mapa gps nos indica que faltan 6 km. Después de unas cuantas subidas y bajadas y mucha arena, llegamos a la playa que tiene en un alto como un mirador desde donde contemplamos unas vistas espectaculares de puerto pirámides, la playa y costa del golfo, un día soleado con un poco de aire por ahora, luego incrementará a la vuelta y sin calor. Desde arriba vemos una ballena pero desaparece enseguida.
Bajamos a la costa que tiene una pequeña playa de pequeños cantos rodados y después una gran plataforma que se extiende varios cientos de metros a lo largo de la costa, muy plana y termina en un pequeño cortado al mar. Hay muchos agujeros en la plataforma que son como ollas marinas a resguardo del mar abierto con el agua cristalina. Nos sentamos al borde de una olla a comer y aparece un pingüino rápido y un pequeño lobo que asoma la cabeza varias veces cotilleando.
Llega la hora de salir, una pena porque el sitio apetece quedarse la tarde entera, la vuelta se nos hace un poco larga y aunque ya tarde llegamos por fin. 39 km en total. No está nada mal para unos que no hacen bicicleta habitualmente. Bueno hay que decir que tenemos una pequeña ayuda, las bicis son eléctricas, pero tienes que pedalear ya que si no en pocos kilómetros te has descargado las baterías.
Legamos a Pirámides un poco tarde y cansados
Día 107
A pesar de que dan lluvia para la tarde salimos temprano de nuevo a Caleta, el camino se ve nublado, queremos parar en la laguna que se ve muy rosa pero con el cielo gris y el aire no apetece. Sí paramos en una caseta de guardaparques justo donde comienza la ruta de la costa, tiene unas vistas espectaculares. De la costa. Seguimos sin parar deseosos de volver a ver las orcas pero ésta vez no hay suerte. Paramos primero frente a la salida al mar y vemos que está subiendo la marea. Comienza a llover y mucho aire. Vamos a la pingüinera y no vemos nada, el aire y la lluvia arrecian. Volvemos al otro mirador, como no hay nadie nos colocamos frente a las mejores vistas, hacemos comida, espaguetis, vemos cómo va bajando la marea , vemos muchos lobitos jugando con las olas, pero ni rastro de las orcas. Eso sí, todo el tiempo lloviendo.
Sobre las 5 de la tarde decidimos salir de vuelta a Piramides, la cosa se ve un poco fea con mucho barro en la pista. Al pasar por la caseta de los guardaparques Jesús dice que podíamos preguntar por la carretera y Carmen dice que la carretera parece dura, que no hace falta, o sea experta en condiciones carreteriles. La vuelta fue terrible, la Merche culeaba mucho y en las cuestas a bajo se deslizaba. El ripio estaba duro, pero sobre arena y cuando se moja se crea un barro que vamos dejando una rodada profunda, la Merche pesa, la rodada cada vez más hundida, fue atardeciendo, noche, noche, nunca llegábamos. Después de más de cuatro horas infernales por fin llegamos a la carretera. Según Jesús la situación más peligrosa hasta ahora, la Merche una campeona y Jesús un crack en conducción. María dice que se sintió segura todo el recorrido viendo que Jesús no se preocupaba, la procesión la llevaba por dentro.
Día 108
Pensábamos salir hoy hacia Madryn, pero después de la tarde de ayer Jesús necesita un día de relax. Además amanece muy nuboso, va a estar lloviendo poco, pero todo el día. Así pasamos en casita el día. Al camping llegan dos autobuses con chicos que llenan el camping de tiendas y gente pero no son nada escandalosos.
Día 109
Llegó el día de salir, Puerto Pirámides ha resultado ser el sitio en el que más noches hemos pasado. No tiene buenas vistas pero está muy bien situado para salir a la playa y a dar un paseo por el pueblo.
Amanece gris, que será despejado y luminoso en Madryn, nos gusta esta ciudad, tiene una luz especial. Salimos temprano, queremos hacer algunas compras en Madryn, comida, agua y sobretodo solucionar el gas, otra vez el gas, y el adaptarse a estos horarios locos. Solo nos saldrá bien la lavandería donde dejamos la ropa para recoger al día siguiente. Perdemos la mañana y parte de la tarde en esperas, subidas y bajadas, cansados y sin gas nos vamos a un nuevo camping pero este es peor que el otro, está cerrado, nos dan las llaves del baño para nosotros pero cuando nos vamos a duchar no hay agua.
Día 110
Bajamos al centro de Madryn para hacer compras que nos quedaba, fruta, carne, botas, tornillos, todo menos gas. Cargamos agua en una gasolinera y nos vamos a las canteras, tenemos ganas de más ballenas. Llegamos para comer y nos llevamos una sorpresa grata, hay otra caravana¡ española!. Resultan ser una pareja, ella mallorquina y el uruguayo acompañados de sus tres chavales muy pequeños, dos niñas y un niño el mayor que no tiene más de 9 años. Llevan viajando más de un año por Europa y acaban de llegar desde Montevideo. Emocionados por ver ballenas, pero no han tenido mucha suerte, parece que hay menos ballenas que la vez pasada, esa tarde veremos alguna pero muy lejos.
Día 111
Pasaremos tres noches más, dos días enteros mirando el horizonte en espera de ver ballenas. Aparecen con la marea alta y se quedan cerca de la playa sobre 2 a 3 horas de alta y bajada. Vemos que la corriente a cambiado, estos días sube hacia el norte y nos da la sensación que ellas prefieren terminar el paseo justo en el otro punto de dónde estamos parados.
Esta primera mañana si aparece cerca de nosotros y las seguimos unos metros, a la tarde estuvieron mucho tiempo en el otra punta.
Día 112
Otro día completo mirando y paseando por la playa, lo mejor es que ya no hace tanto frio y está muy agradable el paseo o sentarse frente al mar sin frío.
Hoy sale Ana para México y no hemos podido despedirnos de ella. Estamos un poco tristes.
Día 113
Carmen se levanta muy temprano, “no hace frío, una mañana con una luz especial, sentimientos especiales, siento que esta zona está cargada de una fuerza especial, no sé si la descarga las ballenas, pero …. El mar está muy tranquilo no se ha oído en toda la noche, ahora tampoco”.
“De vuelta encuentro a Jesús por la playa, no se acuerda de mí cumple, y no se acordará hasta que se conecte!!!!. “
Cuando Jesús se da cuenta de que se ha olvidado del cumpleaños de Carmen no se lo puede creer, se enfada mucho consigo mismo. Será que el encanto de estos días le ha atontado.
Vamos a Trelew, muy buena carretera, es domingo y elecciones municipales así que no iremos a la costa a Rawson, comemos en un restaurante, entre bromas lo mejor fue el vino. Dormimos a la orilla de la playa.
Día 114
Seguimos de compras, pero tenemos que volver a Trelew, por fin vamos a conseguir todo lo que faltaba, lona, tarjeta de la compañía telefónica “Personal” y !botella llena!. Como vamos a estar mucho tiempo por Argentina compramos una botella. La conexión de esta bombona es con rosca y es posible que nos valga para otros países. De nuevo los tiempos nos comen el día. Volvemos de nuevo a la playa de la noche anterior.




























































