Días 145 a 150 – Chile – Parque Nacional Torres del Paine – 398 km

Parque Nacional Torres del Paine

28 de noviembre a 2 de diciembre.

Salimos pronto tras una noche de aire y ruidosa llegando a la frontera chilena justo a la hora de comer. Pasamos la argentina sin problema pero al llegar a la chilena vemos que nos van a retirar todos los productos frescos, tenemos patatas con carne para comer así que con la escusa de hacer la comida para que no sea fresca, escondemos muchas cosas que llevábamos, hacemos las patatas en un pis-pas, tiempo récord. A pesar de ello nos retiran algo de fruta, patatas y calabaza que dejamos a posta para que no nos registraran mucho

Comemos a pocos metros pasada la frontera. Cambiamos dinero, compramos un poco de pan y patatas. Nos confirman que las carreras del P.N. Torres del Paine están transitable y nos ponemos a hacer los primeros kilómetros para llegar a la puerta. Cuando nos quedan muy pocos kilómetros de la entrada y justo al lado de un lago nos encontramos un parquin con un mogollón de autocaravanas, pensando que podríamos tener problemas de aparcamiento dentro del parque miramos si hay sitio y nos instalamos entre dos autocaravanas. El grupo de autocaravanas, unas 20, forman parte de un viaje organizado para hacer la Panamericana, vienen de Ushuaia y van hacia el norte. La mayoría es gente mayor, pero con muy buenos vehículos.

Pernocta en Laguna amarga a las puertas de la portería del P.N. torres Paine

Día 146

Amanece un día muy cerrado. Continuamos camino a la puerta del parque, a unos 10 km. Compramos las entradas 28 euros al cambio cada uno y válidas para 3-4 días. Nos dan toda la información dónde podemos dormir, camping, etc. Decidimos empezar por la zona de las Torres. Recordamos todo ese trayecto y el hotel pero todo está súper cambiado, han construido un gran parquin y un centro de visitantes muy moderno, con cafetería, tienda, reserva de refugios, y hay mucha mucha gente. 

Hacemos un bonito paseo alrededor de un lago cercano con vistas a las torres. Este paseo nos sirve para que Jesús valore si puede hacer el trekking al mirador de las torres, ya lo hizo la vez que estuvimos anteriormente. Decide que no lo va a hacer, sigue teniendo molestias y prefiere no forzar para poder hacer otras cosas menores. Teme que pueda ser nuevamente el menisco de la rodilla derecha, ya le han operado tres veces. 

De vuelta al parquin, está más tranquilo y además, por casualidad, nos hemos puesto justo enfrente de las mejores vistas a las Torres, pasaremos la noche mirando por la ventana.

Parque Nacional Torres del Paine

Con un territorio de 227.298 hectáreas, comprende la cordillera del Paine y su famoso macizo, que incluye las cumbres Paine Grande y sus conocidas torres, que le otorgan su nombre. En su interior se encuentran una gran variedad de hitos geográficos naturales como valles, el río Paine, los lagos Grey, Pehoé, Nordenskjöld y Sarmiento, y los glaciares Grey, Pingo, Tyndall y Geikie, pertenecientes al Campo de Hielo Patagónico Sur. A contar del año 1978, el área fue incorporada como reserva de la biosfera por la UNESCO.

Dueño de una rica historia, este territorio fue primeramente habitado por el pueblo indígena Aonkienk o Tehuelches, cuyos registros, en algunos casos, alcanzan más de 3.500 años de historia, y cuyos vestigios se encuentran dentro del actual Parque Nacional.

El establecimiento de este Parque Nacional ha permitido la protección y recuperación de grandes zonas explotadas anteriormente con fines ganaderos y agrícolas, además de una transformación de la economía de la Región con un crecimiento sostenido del turismo y sus servicios asociados.

Día 147

Amanece un día radiante, despejado. Por la ventana de la Merche vemos dos de las tres torres. Desayunando fuera aprovechando la buena temperatura. 

Decidimos ir hacia el lago azul parando primero en un salto, cascada Paine sobre el río Paine. El río se rompe formando una caída ancha, de unos 3 metros. Baja una gran cantidad de agua de un color turquesa. Por el camino vemos muchos guanacos, y hembras con sus chulengos. Llegamos a la laguna Azul, el día sigue despejado y podemos ver las tres Torres tal majestuosas como tres colosos que quieren tocar el cielo. Intentamos hacer el sendero que rodea la laguna pero está muy embarrado y nos volvemos enseguida. Comemos unos bocadillos y ensalada sentados en frente de las Torres y del lago. Camino de vuelta nos encontramos con muchos guanacos, dos de ellos luchando por hacerse con el favor de las hembras, uno de ellos decide retirarse pero el otro sigue tras él en una carrera frenética. Vemos como, el atacante, trata de morderle en el muslo, y lo consigue ya que al pasar por nuestro lado vemos como sangra abundantemente, a borbotones, dejando un rastro de sangre que augura lo peor. Después encontramos mucha hembras con las crías, es época de parir y del celo. Volvemos a entrar en el parque para ir a la zona del lago Pahoe y el camping. Casi en la puerta volvemos a encontrar a la familia española, están de vuelta, ya hacia el norte. Nos quedamos en el camping, los servicios están muy bien pero no tenemos buenas vistas.

Día 148

Tras colocar la botella de gas, instalación etc. Salimos hacia el salto chico, está cerca del camping y hay mucha gente, una verdadera romería hasta el salto, menos mal que después el sendero que queríamos hacer no está tan concurrido. Vamos al mirador de los cuernos, es una mañana cubierta pero no hace frío y sobretodo no hace nada de viento. El lago parece un espejo, el mirador tiene unas vistas imponentes sobre los cuernos, Cerro Hoja, Cerro Espada y parte del Almirante Nieto. Todo esto a la derecha, sobre su izquierda tres glaciares colgantes, Olguin el más grande, por encima los Perros y abajo el Francés. Oímos sucesivos desprendimiento de hielo que suena como truenos en una tormenta. De vuelta hacemos una picada en frente de la hostería Pehoe para subir por la tarde al mirador del Cóndor, tiene una vistas fantásticas 380 grados de un montón de lagos grandes y pequeños. Jesús se sube a una piedra y hace el tonto haciendo la postura del Águila de Judo, dice que es el único águila que vamos a ver.

Volvemos a dormir en el camping, esta vez no hay tanta gente y nos colocamos con vistas a los cuernos. Paloma y Jesús nos invitan a cenar en el restaurante, todo está muy caro en Chile.

Día 149

Volvemos a salir tarde y vamos directamente al hotel de lago Grey, aquí sacamos los pasajes para hacer el recorrido en barco hasta el glaciar Grey. Compramos las entradas y tenemos que salir para aparca en la zona de la guardería, desde allí una caminata por el sendero de la playa hasta el barco. La playa es una enorme extensión de piedras negras que hacen un dique entre el lago y el río. El lago Grey es de un color gris claro, producido por los sedimentos del glaciar y por la falta de vida en sus aguas, el agua es tan fría que no hay algas ni peces. Al borde del lago se acumulan varios grandes témpanos de hielo de color azul en contrastes con el gris del agua. 

La travesía en barco dura dos horas y cuarenta y cinco minutos, cruza todo el lago de sur a norte. El recorrido consta de tres aproximaciones al glaciar, la primera es la que tiene más témpanos y el catamarán no se acerca demasiado. Hace mucho frío y aire, salimos fuera pero solo cuando el barco para. 

“El Glaciar Grey forma parte de los Campos de Hielo Sur. Es una masa de hielo de 6 kilómetros de ancho y más de 30 metros de altura dividido en dos frentes. En 1996 tenía una superficie total de 270 km² y una longitud de 28 kilómetros.

El glaciar presenta una coloración azulada, debido a la absorción del hielo de longitudes de onda de luz roja, y la dispersión de longitudes de onda de luz azul. Algunas partes del glaciar presentan un color gris, debido a la abrasión producida por el hielo y la carga de fragmentos rocosos que se deslizan sobre el lecho de roca debajo del glaciar, puliendo este último, generando una elevada cantidad de harina de roca que provoca que el agua de fusión del glaciar adquiera el tono gris.

Actualmente el glaciar está en retroceso. Se estima que está en retroceso debido al aumento de las temperaturas regionales y a los cambios en las cantidades de precipitación. Asimismo, el glaciar desprende fragmentos de hielo que comúnmente se pueden observar en sitios aledaños al lugar.»

Durante la travesía tomamos un “pisco sawer” con hielo que la tripulación ha subido a bordo de uno de los trozos que flotan en el lago, hielo que se formó con las lluvias o nieves de hace cientos de años.

Acabada la navegación, y antes de retornar al aparcamiento donde dejamos a la Merche, hacemos un camino que sale al lado del embarcadero y que recorre una pequeña península, un camino agradable pero con mucho viento. Después de vuelta por la playa a la Merche, hace frío y no salimos en toda la tarde, Paloma y Jesús si salen hasta la playa de nuevo.

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