Parque Nacional de los Esteros de Iberá
Parque Nacional de los Esteros de Iberá
Nos levantamos temprano para empezar de nuevo el camino pedregoso, nos quedan unos 30 km de piedra hasta llegar al cruce con la carretera que bordea el parque y creemos que mejor pero nada de nada, le sumamos mucho polvo, lo mejor es que el paisaje se hace más húmedo y encharcado y vemos constantemente muchos pájaros, cigüeñas, ciervo de los pantanos que tienen las orejas muy grandes y un cocodrilo.
Nuestro destino, la Reserva Provincial del Iberá.
La reserva provincial del Iberá es una zona protegida del interior de los amplios Esteros del Iberá, en el nordeste de Argentina. Se compone de pantanos, ciénagas y lagunas que se extienden al sudoeste desde la ciudad de Ituzaingó hasta el municipio de Chavarría. Junto a la laguna del Iberá se encuentra el pueblo Colonia Carlos Pellegrini, popular base para visitar la zona. La reserva alberga una gran diversidad de fauna silvestre, como caimanes, ciervos de los pantanos y cientos de especies de aves.
Esta reserva se incluye dentro de Los Esteros del Iberá un extenso humedal que abarca unos 12 000 km2, en la provincia de Corrientes, en el nordeste de Argentina. Solo superado en extensión por el Pantanal (brasileño, boliviano y paraguayo) con el cual forman el segundo humedal más grande del mundo, parte de un sistema hidrográfico mucho más extenso: el macrosistema del Iberá, de cerca de 45 000 km2 (como la extensión de Extremadura en España), en el que se desarrolla un ecosistema subtropical y tropical de enorme diversidad.
Llegamos a la población de Colonia y pasamos al camping municipal desde donde salen las barcas de paseo por el lago.
Amanece día cerrado y frío, bueno más fresco que ayer que fue bastante caluroso. Lola prefiere quedarse y nosotros nos vamos a hacer los senderos del parque, senderos que salen a la derecha e izquierda de la carretera, para llegar a ellos hay que cruzar un largo puente de madera y la represa.
El sendero más largo se mete en la laguna con unas pasarelas, desde allí vemos varios yacaré, ciervo de los pantanos, carpinchos, y algo de gente porque es sábado y se nota. El sendero más corto es en el que se suelen ver monos aulladores, pero no tenemos suerte, es un sendero que se introduce en la sel va y rodeado de toda variedad de árboles. Total hacemos unos 10 km de paseo muy agradables.
Está atardeciendo y el cielo empieza a tornearse rojizo, nos acercamos al borde del lago y asistimos a un atardecer precioso con un cielo lleno de rojos, amarillos, naranjas, azules una gama de tonos increíble, todo el cielo va cambiando por segundos, al final se va oscureciendo hasta que los tonos se vuelven más oscuros y cae la noche.
Decidimos quedarnos otra noche a ver si tenemos suerte de nuevo con el atardecer y Jesús puede hacer un TimeLapse pero no sé parecerá en nada.
Salimos temprano, a las 8, en un paseo en barca alrededor del lago, hace frío y nos acompañan unos sudamericanos, no sabemos bien su país, que estropean un poco el paseo ya que no paran de hablar. Vemos diversas aves, yacaré, una madre carpincho y dos bebés y poco más.
Para comer nos atrevemos con el primer asado, un trozo de carne de 1,5 kg a la parrilla, nos queda un poco crudo por dentro pero lo fileteamos y le damos otra pasadita, está muy rico. Las aves se acercan mucho a picotear las migas que les echamos al suelo.
Tarde de relax, lecturas y retoques de fotografías. Por supuesto la partidita de cartas y parchís.


