Días 69 a 72 – Argentina – P.N. Mburucuyá – 381 km

Parque Nacional de Mburucuyá

Pasamos la noche en el Camping Municipal de Posadas, instalaciones muy viejas y mal conservadas.

Tenemos que localizar un taller donde nos cambien el aceite y el filtro de la Merche, localizamos uno pero está cerrado para comer, esperamos en la acera de enfrente a que abran a las 15 h. . Los del taller nos dicen que no tienen filtros para este modelo de Mercedes (609D) y que nos va a costar mucho encontrarlos ya que es un modelo que no se ha comercializado en Argentina. Nos cambian el aceite y cambian el filtro con uno que llevamos nosotros de recambio. Nos ponemos en alerta por el tema de los recambios, debemos asegurarnos que los encontramos o tendremos que encargarlos a España.

Día 70

Después de darle muchas vueltas decidimos cambiar de planes y no pasar por Córdoba, que era la idea que traíamos de España, a cambio, bajar por la Provincia de Corrientes que es el camino más corto hacia Península Valdés, creemos que el tiempo programado en Península Valdés se nos va a quedar corto y Córdoba lo podemos ver cuando subamos por allá el mes de mayo de 2020. 

Salimos en marcha y tomamos un desvío que sale de la ruta 12 Posadas-Corrientes, para cambiar de paisaje, según vamos bajando por esa ruta nos parece más bonito el paisaje de esteros pero mucho más verde. 

Tras unos 275 km hay un desvío a un parque nacional pero no estamos muy seguros de cómo está la carretera, ha llovido estos días y puede estar muy mal. Reponemos gasoil y preguntamos cómo está la carretera al P.N Mburucuyá, nos dicen que bien, ripio pero firme y que el agua caída días atrás no ha dejado barro. Decidimos ir al Parque serán unos 30 km de ripio  y polvo y después, tras entrar por la puerta del parque, arena y barro. 15 km hasta el camping, un poco jodidos, muchos tramos con bastante arena. Cómo es sábado nos cruzamos con bastante gente, y en una zona de barro vemos un coche atrapado, paramos y les ayudamos, Jesús saca otro de los instrumentos que llevamos, una eslinga (cinta muy resistente), la engancha al coche y a la Merche y esta sin pestañear lo saca en un plis plas. Los chicos muy agradecidos nos comentan que no todo el mundo está dispuesto a hacer estas ayudas, que al contrario, se ríen y siguen camino. Nos prometen un asado en el camping, pero éste nunca llegó. 

Entramos al camping ya muy de noche. Carmen, como siempre con el culo encogido y Jesús disfrutando, después del barro vino la arena.

Día 71

Es domingo y hay bastante gente pero el lugar es una maravilla. Mburucuyá es el nombre de la flor de la pasionaria y el parque fue una cesión al gobierno de una pareja de daneses, un abogado y naturalista Troels Myndel Pedersen y su esposa Nina Sinding. Donación a cambio de conservación. El camping está en la zona de la antigua vivienda de la familia y tiene un recorrido explicativo con carteles de cada zona, aprovechado también para oficinas y viviendas de los guardaparques.

El parque tiene dos senderos, hoy haremos el más corto que además es circular. Este sendero trata de mostrar el ambiente en el que estamos, un lugar similar a esteros pero con palmeral, complejo lagunal con palmeral y estero, paisaje hermoso con mucha fauna. El palmeral es “palmar de Yatay” una de las cuatro especies de palmeras presentes en el parque. Suelen alcanzar los 18 metros e altura y superar los 500 años de vida. Cada año, las hojas que van cayendo dejan una marca en el tronco que permiten estimar la edad de los diferentes ejemplares con bastante exactitud.

Durante el recorrido vemos muchos pájaros y un gran ciervo de los pantanos, un macho con una enorme cornamenta, lo hemos localizado sin hacer ruido y acercándonos poco a poco, no se ha percibido de nuestra presencia y sigue comiendo, de repente levanta la cabeza y nos mira fijamente, no parece asustarse demasiado, se da la vuelta y se aleja de nosotros muy despacio, ha sido un momento especial . 

Dentro de bosque húmedo se puede soportar el calor pero salir de allí y todo es un horno, hoy pasaremos de los 38.

A la noche van saliendo todos los domingueros, sigue haciendo mucho calor y no corre aire. Quedamos en el camping nosotros y otras dos parejas más, una con una furgo que llevan 3 años recorriendo argentina y solo quieren conocer bien argentina y otra parejita de rastas viajeros a dedo que están recorriendo Argentina y se ganan la vida haciendo malabares con unas mazas y unas pelotas, nos imaginamos que son de los que se paran en los semáforos, hacen su actuación y solicitan una propina.

Día 72

Hoy haremos el sendero largo, son 3,5 km hasta la laguna y vuelta. Parece que ha bajado un poco la temperatura además el recorrido discurre por una zona más arbolada y hay mucha sombra. En este sendero se supone que se ven más animales pero no vemos nada en el camino, sí en el mirador de la laguna. Nos quedamos allí sentados observando. Es una paz y tranquilidad absoluta, solo se oyen los pájaros, ranas y peces saltando y Jesús contando sus avistamientos, capibaras, un cocodrilo enorme, gordísimo, ¡seguro se ha comido algo grande!, otro cocodrilo llega nadando, una pareja de chajas, ¡de repente una nutria!, llega por detrás de nosotros, se asusta y se mete al agua… Estaremos en este lugar más de una hora disfrutando de su paz y los sonidos de la naturaleza.

Volvemos tranquilamente y con calor y al volver de la ducha nos encontramos con un armadillo, aquí lo llaman “peludo” no se asusta de nuestra presencia y se deja fotografiar durante un buen rato. 

En el centro comercial de Brasil, pudimos comprar bacalao, teníamos mucho desalado e invitamos a los chavales a un arroz con bacalao que pareció gustarles mucho, mientras comemos el tiempo va cambiando, mucho viento y va bajando la temperatura.

Pasamos la tarde ya dentro de casita currando un poco. Los guardaparques nos dice que parece que no va a llover y pasamos otra noche, preocupados un poco por si llueve ya que el terreno de vuelta se pondría muy complicado.

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